Ciutadella siempre ha sido ciudad marinera y parte de nuestra idiosincrasia es gracias a vivir sobre el mar. Nuestra cultura con la celebración de la Virgen del Carmen, nuestra gastronomía tan ligada a los productos del mar, incluso nuestra arquitectura con ejemplos como la maravillosa Plaza des Peix... siempre de cara al mar. Y ahora, más que nunca, debemos estar junto a nuestros pescadores. Las pocas barcas de pesca que quedan, la falta de relieve generacional, las condiciones que marca la normativa europea... Entre todos debemos hacer un esfuerzo y no permitir que se pierda el arte de la pesca.
Premios El Iris 2024 – Discurso de entrega del premio
No es la primera vez que la Cofradía de Pescadores de Ciutadella protagoniza unas páginas de Foodies on Menorca. Desde hace cinco años, es un recurrente de nuestra actualidad. Sin embargo, la popularidad que esto comporta, no es, por nada, algo positivo para estas personas del mar. Los pescadores, ya no sólo de Ciutadella, sino de Menorca en general, y del Mediterráneo si queremos ir más lejos, llevan años viviendo en una gincana constante. Siempre superando pruebas, para volver a encontrar nuevas. Sin nunca poder saber lo que acontecerá el el día siguiente.
Se trata de una de las profesiones más maltratada por los nuevos tiempos.
Por eso, por la lucha constante, por la no rendición, por su papel clave dentro de la historia y actualidad del municipio, los Premios El Iris 2024 quisieron galardonar en la Cofradía de Pescadores de Ciutadella con uno de los dos premios Agricultura y Producte Local.
Esta semana hemos conversado con Xavi Marquès, Patrón Mayor de la Cofradía.
¿Cómo recibió este Premio El Iris Agricultura y Producto Local?
Por un lado, lo hemos celebrado mucho. Estamos muy contentos de que se nos quiera dar voz y presencia de esta forma, y ??más en unos tiempos como estos. Pero precisamente por esto, por otra parte es una lástima que nos den un galardón con motivo, en parte, de nuestra lucha constante. Nos lo dan por el producto local, pero concretamente por las reivindicaciones que estamos haciendo por éste. Y la sensación frente a esto, es ambigua.
Agradecemos mucho el premio. Pero nos preferiríamos no tener que recibir premios ni salir a portadas constantemente, y poder trabajar tranquilos, sin tener que reivindicar todo el rato lo mismo. Sin tener que luchar constantemente para poder seguir haciendo nuestro trabajo. Una muy necesaria para el pueblo ciudadelense, y que sigue teniendo una gran demanda.
Igualmente, también es verdad que, y escuchando lo que se dijo en la entrega de los Premios El Iris 2024, la complicada situación la vivimos muchos, no sólo los pescadores. Se puso el ejemplo de las revistas locales, que también lo pasan mal. Todo es una lucha constante contra la globalización, y los lobbies, o grupos de presión, que, como el propio concepto indica, presionan para que se hagan políticas que les beneficien. Y esto tanto afecta a los pescadores como a los medios de comunicación. Como en muchos otros sectores. Nos están comiendo, poco a poco.
¿Cuál diría que es la situación actual? Este año tuvo que luchar contra una gran restricción europea, y consiguió algo de...
No sabemos exactamente cómo lo llevamos, sinceramente.
De momento sabemos cuándo hemos empezado, pero no sabemos ni cuándo acabaremos, ni cómo. Si nos ahogaremos por el camino o no.
Es muy triste, en términos generales. Porque vamos al día. Y sí, ya sabemos que dicen “quien día pasa, año empuja”, pero nosotros queremos trabajar más tranquilos, no queremos empujar más...
Ahora mismo hay gamba por pescar, pero tenemos un límite de kilos. Aunque la pesquera esté en buenas condiciones, nos permita pescar más. ¿Por qué es así? No lo sabemos. La demanda no baja, y la oferta que les podemos llevar cada día es menor.
Por otra parte, también se ha realizado un nuevo tipo de reparto, que tiene en cuenta los resultados de los años anteriores de la empresa. Y aunque no todo el mundo puede estar siempre contento, la verdad es que hay formas de hacer las cosas... Ahora, por ejemplo, en Mahón hay una barca, que lleva más de cuarenta años en funcionamiento. Pero estos últimos años no han sido buenos por ellos, por varios problemas personales, y los resultados han caído. Y este año que volvían a levantar cabeza, se encontraron con que su límite de gamba es muy bajo, porque se basaron en los resultados de los tres años anteriores, que es cuando estaban pasando por un mal momento. Y no hacen ninguna excepción. Ostras, se trata de una empresa que lleva cuatro décadas trabajando, tiene un histórico, ¿justamente deben basarse en los dos años en los que no han estado bien? No nos parece justo. Y como digo, cada empresa, cada barca, es distinta. Se deben poder tener en consideración estas cosas. Que por lo menos estudien, revisen el caso.
Además, ahora, a partir del día 1 de mayo debemos cambiar las redes para poder seguir pescando. Unas que se supone que nos van a pagar, pero que de momento ya hemos tenido que comprar nosotros. Con una malla grande que no sabemos si la gamba quedará dentro o saldrá a nado. Habrá que ver.
No sé, se hacen unas cosas... que a veces nos da la sensación de que quieren que nos ahoguemos. Ya vamos a trabajar con desgana. Cuando medio aclaramos una cosa, aparece una nueva. Parece que nos ponen a prueba, a ver cuánto rato seguimos aguantando...
Como he dicho siempre, nosotros estamos de acuerdo en adaptarnos, al cuidar el medio ambiente y las especias. Pero lo que no puede ser es que yo salga a pescar para ir a dar una vuelta, y no pueda tomar nada. Es ridículo.
Y esto lo único que hace es que el oficio esté muriéndose. ¿Quién emprenderá un negocio nuevo como pescador si no sabe si la próxima semana podrá pescar? ¿Quién hará una inversión tan grande cuando no tiene ninguna certeza ni seguridad?
Entonces, después de todas las medidas, ¿no ha notado ninguna mejora?
Por lo que respecta a las pesqueras sí, seguramente sí.
Pero las restricciones siguen aumentando. Cuando al principio no lo dijeron así. Y llega un punto que no entendemos muy bien por qué lo hacen. Parece que en lugar de hacer ciencia, que es lo que afirman, y querer ayudar a las especies, lo que hacen es política. Y lo suficiente.
Necesitamos que nos ayuden, que nos apoyen, que quienes pueden, vayan a Europa y luchen por nosotros. Que les hagan ver que están ahogando un oficio, que los pueblos no podremos aguantar mucho más así.
Por eso estamos muy contentos de haber recibido este Premio El Iris, porque quizás así es más fácil que los políticos vean la importancia de luchar, de ayudarnos, y que se den cuenta de que la gente quiere producto local, y yendo hacia aquí, les estamos privando de éste.