Las sopas de partera eran una elaboración tradicional de Menorca, conocida en otros lugares como torrijas o rebanadas de papa. Este postre tiene una larga historia y está profundamente arraigado a la cultura gastronómica de la isla, pero que desgraciadamente se están perdiendo como muchas otras elaboraciones de pastelería y repostería antigua de Menorca.
El nombre "sopas de partera" proviene de la tradición de preparar este plato para las mujeres que acababan de parir. Se creía que estas sopas ayudaban en la recuperación de las parteras gracias a su alto valor energético y nutritivo. Esta práctica no es exclusiva de Menorca; en otros lugares, como Portugal, se conocen como fatias paridas o rebanadas de parida, lo que sugiere un origen común posiblemente relacionado con la cultura sefardí.
Aunque las sopas de partera son la versión menorquina de las torres, en otros lugares de las Islas Baleares también existen variantes. En Mallorca, por ejemplo, se conocen como rebanadas de Papa o rebanadas del Papa. La principal diferencia reside en el tipo de pan utilizado y algunos aromatizantes específicos de cada zona.
Hoy en día, las sopas de partera ya no se consumen en nuestra isla como hace unas décadas, y eran como en Mallorca y la Península uno de los postres relacionados con la Corema y la Semana Santa.
Ahora podemos encontrar sopas de partera en algunos restaurantes bajo la denominación castellana de torrejas. Esta continuidad en el consumo refleja la importancia que tuvo ese dulce en la cultura gastronómica de Baleares y su capacidad de adaptación a los tiempos modernos.
Las sopas de partera son mucho más que un simple dulce; representan una tradición arraigada en Menorca que ha perdurado a lo largo de los siglos. Su sencillez en los ingredientes y la riqueza en sabor las convierten en un ejemplo perfecto de cómo la cocina tradicional puede ser a la vez humilde y deliciosa. Mantener viva esta receta es una forma de preservar la cultura y la historia de la isla, asegurando que las futuras generaciones puedan disfrutar de este tesoro gastronómico, como siempre hemos defendido desde estas páginas.